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Aspectos clave a saber referente a la artroscopia de hombro

La artroscopia de hombro es un tipo de cirugía mínimamente invasiva y debe ser realizada por un especialista en hombro. Pues, consiste en llevar a cabo pequeñas incisiones, a través de una cámara que es introducida por unos edificios de aproximadamente 5 mm. Gracias al artroscopio, es posible visualizar cada una de las áreas del hombro que a simple vista no se pueden observar.

De esta manera, es posible observar, analizar, diagnosticar y poder reparar a uno de los daños que se presentan en la articulación de esta parte del cuerpo.

¿Cuándo se debe realizar una artroscopia de hombro?

La artroscopia de hombro es un procedimiento médico que se realiza, especialmente, para tratar la afección denominada manguito rotador, que tiene relación con los tendones que mueven el hombro. Dichos tendones se pueden romper ante un traumatismo por una caída, causa degenerativa o un tirón, dado que, el manguito rotador puede llegar a padecer una degeneración a partir de los 40 años de edad.

Otra afección por la que se lleva a cabo este tipo de cirugías, es debido a una luxación o inestabilidad en el hombro. Además, existe la luxación acromioclavicular o la fractura de clavícula a nivel distal o de parte de la cabeza del húmero que, igualmente, puede ser atendida a través de este tipo de procedimientos médicos gracias a la atención de un especialista en cirugía articular de hombro y rodilla.

En algunos casos menos frecuentes, como: la capsulitis u hombro congelado, atrapamiento de los nervios, también, son padecimientos en los cuales se puede considerar esta intervención.

¿Conlleva algún riesgo?

La intervención médica se lleva a cabo haciendo uso de anestesia regional que se administra antes de realizarse la cirugía para conseguir dormir la zona que se tratará. Esta se encuentra relacionada con la anestesia general, a través de una mascarilla, con la finalidad de reducir el riesgo de intubación de la tráquea.

Las posibilidades de generarse algún daño a nivel del músculo deltoides, que viene siendo el motor del hombro, son inexistentes. Por tal razón, siempre es recomendable acudir a un especialista en hombro para evitar cualquier tipo de complicación.

La artrosis de hombro es una de las intervenciones que cuenta con grandes ventajas, como en el caso de que puede generar los mismos resultados que una cirugía abierta, pero sin llegar a generar daños importantes en los tejidos y los músculos.

Por ello, se considera un procedimiento de menor daño y riesgo de provocar complicaciones.

¿En cuánto es posible reincorporarse al trabajo luego de esta cirugía?

La posibilidad de retomar las actividades cotidianas y volver a las responsabilidades laborales dependen del trabajo en el cual se desempeña. Si es en una oficina, existe la posibilidad de incorporarse aproximadamente a la semana, luego de realizarse la cirugía, dado que, se puede retirar o ajustar el cabestrillo para tener la oportunidad de escribir en el ordenador.

Por otro lado, aquellos pacientes que tienen necesidad de conducir, deben esperar alrededor de cuatro y seis semanas para poder cumplir con estas actividades. Ahora bien, en caso contrario de que el trabajo amerite un esfuerzo físico, como en el caso de levantamiento de peso por encima del hombro, es importante tener presente que, la reincorporación y las actividades laborales puede llegar a tardar incluso meses.

¿En qué consiste el postoperatorio?

El mismo día que se realiza la intervención quirúrgica, el paciente puede volver a casa. Sin embargo, en caso tal de que la cirugía se realice por la tarde, lo ideal sería que el paciente pase la noche en el centro especializado. En este caso, se recomienda el uso de un cabestrillo por fuera de la ropa durante aproximadamente unas cuatro o seis semanas, según la afección que se padezca.

A la semana tras haberse realizado la cirugía es posible retirar los puntos, según lo considere el especialista en hombro. Asimismo, el médico podrá recetar analgésicos calmantes que se deben tomar durante la primera semana, con la finalidad de evitar cualquier molestia o dolor.

En lo que respecta a los ejercicios, es conveniente llevar a cabo estiramientos del codo, mientras se está en una posición sentada y mover la muñeca y los dedos. Una vez transcurrido alrededor de una semana tras la cirugía, se pueden incorporar prácticas, como en el caso de ejercicio de péndulo con el brazo completo para impedir la rigidez del hombro.

¿Es necesario realizar rehabilitación?

Es importante tener presente que, al haberse recomendado el uso del cabestrillo, es con la finalidad de proteger la reparación de los tejidos intervenidos. En este caso, se debe comenzar la rehabilitación a la semana de haberse realizado la intervención médica, considerando un movimiento pasivo del brazo y deslizando la mano por encima de una mesa o soporte.

Se considera necesario incorporar un seguimiento de rehabilitación con fisioterapia, a partir de la tercera semana. En este sentido, la rehabilitación se debe mantener hasta alrededor del tercer mes en un centro especializado para continuar luego con una actividad de potenciación de la musculatura, realizando ejercicios en el gimnasio o en la misma casa.

Si presentas alguna molestia o afección en el hombro, puedes agendar una cita con la Dra. Silvia Pérez Acal. Así, podrás recibir una valoración de un especialista en hombro y determinar el procedimiento idóneo a seguir.

Agenda cita con nuestra especialista en ortopedia y traumatología en Mérida marcando al teléfono 999 225 6025 o, también, puedes escribirnos un correo a: hombroyrodillasuereste@gmail.com.